CÓDIGO ÉTICO Y DEONTOLÓGICO


Nuestro Código Ético y Deontológico como punto de partida

 

Desarrollar una gestión inmobiliaria de calidad, dar herramientas y soluciones a los Clientes que confían en nosotros para comprar o vender propiedades, mediar entre las partes, y además hacerlo de una forma ética y transparente, es nuestra filosofía y nuestro punto de partida.

 

Legalidad.–

El Consultor Inmobiliario conoce y debe hacer cumplir la legislación vigente tanto a nivel local como nacional, y se compromete a asesorar al Cliente en todo momento acerca de dicha legislación.

Especialización.–

El Consultor Inmobiliario está especializado en dar un servicio único, completamente adaptado a cada Cliente y a su situación, ocupándose de la operación desde el primer detalle hasta el último.

Capacidad.–

Cuando la complejidad del caso supere el área de experiencia del Consultor Inmobiliario, este recomendará al Cliente requerir el asesoramiento específico adecuado.

Privacidad y confidencialidad.–

Por la propia naturaleza delicada de los datos relativos a transacciones inmobiliarias, el Consultor Inmobiliario tratará de forma privada y confidencial los datos de todas las partes, guardando siempre el deber de secreto profesional, de acuerdo a las leyes.

Información veraz.–

El Consultor Inmobiliario asesorará al Cliente del funcionamiento y las particularidades del proceso inmobiliario que quiera llevar a cabo, y debe hacerlo con veracidad, de forma objetiva y sin ocultar información.

Acuerdo de gestión.–

El Consultor Inmobiliario no publicitará ni ofertará propiedades, ni recibirá o consignará cantidades de Interesados sin la previa suscripción de un acuerdo de gestión con el Propietario registral de la propiedad. Dicho acuerdo, por su importancia, debe ser firmado por escrito para evitar posibles malentendidos o disputas.

Verificación.–

El Consultor Inmobiliario debe encargarse personalmente de verificar los datos facilitados por quien encarga la gestión de venta o alquiler de una propiedad, comprobando la titularidad registral, las cargas, gravámenes y servidumbres de la misma, y lo hará antes de ofrecer la propiedad a terceros o comenzar su promoción.

Honorarios profesionales.–

 El Consultor Inmobiliario debe hablar de forma clara y transparente sobre sus honorarios, detallando el porcentaje o cantidad de los mismos, la forma en la que se abonarán, quién los abonará y en qué momento del proceso lo hará.

Publicidad objetiva.–

El Consultor Inmobiliario publicitará las propiedades de forma objetiva, evitando la publicidad engañosa y la ocultación de datos que puedan inducir a los interesados a confusión o error con perjuicio económico.

Cartera limitada.–

El Consultor Inmobiliario dará preferencia a una cartera de Propiedades en exclusiva limitada, con el objeto de hacer un trabajo intenso y dinámico, seleccionando para ello únicamente las propiedades con las características más demandadas por sus Clientes, y en un precio de venta adecuado.

Identificación.–

El Consultor Inmobiliario se identificará mediante DNI ante propietarios y visitas, e igualmente requerirá la identificación de todas las partes mediante DNI o NIE, respetando la confidencialidad requerida por Ley.

Conflicto de intereses.–

La experiencia y formación del Consultor Inmobiliario deben permitirle salvaguardar los intereses de las partes y los propios sin que estos entren en conflicto, actuando con ética profesional para evitar que alguna de las partes involucradas salga perjudicada. Cuando el Consultor Inmobiliario medie entre partes, debe proteger siempre a su Cliente, ofreciendo a la vez un trato justo a todas las partes que intervienen en el proceso.

Competencia.–

El Consultor Inmobiliario procurará una buena relación con sus compañeros de profesión, colaborando con ellos con transparencia y lealtad, y evitando interferir en operaciones exclusivas o ya iniciadas de la otra parte.

Colaboraciones.–

Las colaboraciones inmobiliarias de cualquier naturaleza nunca podrán suponer una duplicidad de los honorarios cobrados al Cliente ni un aumento de los mismos.

Formación continua.–

El Consultor Inmobiliario tiene el deber y la responsabilidad de seguir formándose continuamente y de conocer las novedades que surgen en el sector, con el objetivo de dar el mejor asesoramiento posible a sus Clientes.

Deber de información.–

El Consultor Inmobiliario debe informar del presente código a sus Clientes y usuarios, y tenerlo en todo momento a su disposición.

Código Ético y Deontológico Inmobiliario

 

Todo profesional inmobiliario debería tener un código ético y deontológico por el que regirse, exponiendo de forma clara sus principios y su forma de actuar. Estamos orgullosos de trabajar respetando nuestros principios, y de beneficiar con ello a nuestros Clientes.

 

Contacte con nosotros cuando quiera vender, comprar o alquilar una propiedad en el Gran Bilbao (Bizkaia) o en Castro Urdiales (Cantabria). Estaremos encantados de ayudarle.

 

RESPONSABLE.

 

Monika Lekanda

Consultora Inmobiliaria